
Julieta Méndez tiene 35 años, una carrera impecable como
Abogada, un apartamento de lujo en la ciudad y una vida cuidadosamente
planificada, salvo por un pequeño detalle: jamás se ha enamorado. No porque no
haya tenido la oportunidad, sino porque simplemente no cree en el amor. Para
ella, el amor es una construcción idealizada que distrae, debilita y siempre
termina mal. Pero todo empieza a tambalear el día que entra por obligación, a
una tienda de ropa. Allí está Alma Rodríguez: 25 años, estudiante de diseño,
apasionada por la vida, con una sonrisa que desarma y una mirada que ve
demasiado.
Alma vive con lo justo, trabaja para pagar su Universidad y
a diferencia de Julieta, sí cree en el amor, aunque esté en una relación que
hace tiempo dejó de hacerla feliz. Una rica y estructurada abogada sin fe en
los sentimientos; una joven sencilla que aún sueña con amar y ser amada. Dos
mundos opuestos que no deberían tocarse, pero lo hacen. Entre diferencias
sociales, secretos familiares, prejuicios y una atracción imposible de ignorar,
ambas mujeres descubrirán que hay cosas que no se eligen, que hay conexiones
que transforman y a veces, lo que nunca creíste sentir, es lo único que puede
salvarte.